#dialactancia: todos unidos con la lactancia materna

 

 

Nos hacemos eco de esta iniciativa tan bonita dentro del marco de la Semana Mundial de la Lactancia. (del 1 al 7 de agosto)

Os invito a leer de primera mano la propuesta que se nos hace para el día de hoy y a participar en el Carnaval Bloguero. Os dejo con Pilar Martínez de Maternidad Continuum.

Un saludo!

Mónica

http://www.maternidadcontinuum.com/2012/07/semana-mundial-de-la-lactancia-materna-2012/

¡Feliz día de la Madre!

Todas las mamás se merecen ser tratadas con respeto y cariño, el día de la Madre y todos los días del año. Y sobre todo, en el momento del nacimiento de su hijo y de ella misma como madre.

En España se está televisando estas semanas un programa llamado Baby Boom, un documental basado en hechos reales en los que se han grabado imágenes de partos reales en un prestigioso hospital de Madrid que se vanagloria de ser un referente en cuanto a maternidad. En este hospital se incumplen sistemáticamente casi todas las recomendaciones de la OMS en cuanto al parto y las propuestas de la Estrategia al Parto Normal, documento elaborado durante meses por muchos profesionales que han querido ofrecer una guía de lo que es mejor, basado en la evidencia científica. También se incumplen las reglas más básicas de educación, compasión, humanidad hacia las personas en estado de vulnerabilidad extrema como son las madres en su parto.

Anoche, en el programa una ginecóloga le dijo a una mamá de 19 años tras sacarle a su hija con forceps: “Tú no eres consciente de que tu hija podría haber muerto. Hemos tenido que venir a sacártela porque tú no estabas colaborando”. Esta madre parió otro bebé el año anterior que murió a los cuatro días de nacer, que sólo conoció los brazos de su madre una vez muerto. Me parece que es el colmo de la falta de empatía y de corazón por parte de una persona hacia otra. Porque si esta mujer hubiera sido lo profesional que debería ser no habría soltado semejante perla por la boca. Parece ser que su imagen (la de la ginecóloga) salía pixelada, ¿será que habrá recibido alguna denuncia y no ha querido que se vea su cara?

Creía que se me habían acabado las palabras, pero parece que poco a poco me van saliendo solas.

Lo que yo no voy a alcanzar a decir, van a expresarlo las siguientes imágenes que espero, lleguen muy lejos. Por cortesía de Jesusa Ricoy Olariaga.

 

 

 

 

Profecias no cumplidas

De Letty Jiménez Robles, artífice de la web “Criando creando”

Antes de enamorarme y casarme, sobre tema niños, yo pensaba que la nalgada a tiempo era buena idea, quedarme en casa, yooo? Para eso estudie tantos años? Ni loca! Para eso hay buenas guarderías, y lo de los límites, seguro es bueno por que si no te toman la medida. Los niños, en general para mi eran unos seres extraños, que había que “mantener a raya” del ordenado mundo de los adultos.

 

Paso el tiempo hasta una mañana que vi dos rayitas en un test de embarazo (que aun conservo) en ese momento tenia yo un cigarro en la boca, lo tiré al baño y fue el último cigarro de mi vida. Meses después, un domingo en la mañana tuve en mis brazos un pequeño ser, tal vez por secuelas de el horroroso parto, o mi forma tan rara de ser, en lugar de llorar emocionada como la mayoría de las mamás que conozco hacen, te miré callada y pensé “y ahora, que hago contigo?

Junto con los libros que compré, consejos que consulté en internet, y consejos pedidos o no solicitados, recibí innumerables profecías…

Pese a los vaticinios de que no pegarte y hacerte caso en lo que pedías iba a resultar en una pequeña guerrillera, que si te llevaba mucho en brazos no ibas a caminar nunca sola, que no llevarte a la guardería para que “aprendieras hábitos” era un error, dormir contigo haría una niña débil y dependiente, y nunca, nunca podría sacarte de mi cama, no obligarte a comer me dejaría una niña desnutrida (1.45 de estatura a los 10 años, será?)

Cambiar mis prioridades, vivir con menos dinero para cuidar yo misma mi hija, “soberana tontería”, lo cual acrecentaba mi inseguridad, el comentario de “ah, si tu en tu casita verdad? Que padre *no hacer nada*”, “ya te tomó la medida” “yo por menos de eso ya le hubiera dado un par de nalgadas”. Mas los patrones de crianza con los que había crecido me hacían dudar de todo.

Extrañamente, recuerdo mucho un comentario de mi suegra, que dijo que nunca te había escuchado llorar hasta casi los 3 meses, y con la nula información que yo tenia de lactancia te amamantaba a demanda -si pide mas, hay que darle mas- pensaba yo, y dormías con nosotros, la cuna prácticamente era adorno

Una de las primeras experiencias de ir contra corriente era de una tía, que le comente que me costaba trabajo hacer la limpieza de la casa, por que llorabas, y ella me dijo “pues déjala llorar, si no, nadamás va a querer brazos, yo así le hacia con mis hijas, si no, nunca terminas”. Lo intenté, te puse en la cama, y bajé a hacer limpieza, te escuché llorar, -10 segundos – no pude, la casa no ha sido la mas limpia del barrio en un buen tiempo.

Otra vez, leí en alguna página, que era importante que los niños durmieran en su cuna, tu dormías con nosotros, y yo tenia ganas de ver tu cuna en la habitación que arreglé para ti, “otros niños no tienen su propio cuarto” pensé y cambie la cuna, puse el monitor para escucharte, y esa noche, me decidí a que durmieras en tu habitación.

Tu padre, que tiene mas juicio que yo, me dijo “para que la llevas allá, va a llorar” (gracias a Dios ninguno de los dos tenía noticia del famoso Estivill todavía, que seguro tu padre no hubiera permitido que lo usara, cuando supe que era el “metodo” y le comente a el me dijo “están locos”, no le cabía en la cabeza que se dejara llorar a propósito a un bebé), semidormida -por que te dormí, en nuestra cama- te leve a tu habitación, te quedaste ahí, ya estaba yo saboreando mi triunfo, cuando, un llanto, me levanto, y me levanto y te traigo de nuevo a la cama –y tu padre, que nunca dice nada me dijo  “ya ves?, no se de donde sacas esas ideas” se dio la vuelta y se durmió- y al otro dia regresé la cuna a nuestra habitación.

El rebozo era otro cantar, en México es una prenda muy usada en clases populares, para envolverte, y para ayudarte a llevar a los bebés. Fue poco antes de que los portabebés ergonñómicos o fulares se popularizaran. Otras personas los llevan directamente en brazos o en cochecito. Yo me decidí por el rebozo, lo que nunca aprendí fue a llevarte en la espalda, es una prenda abrigadora, combinable, que no hace mucho bulto en la bolsa y tradicional, pero mi gusto a veces se convertía en disgusto cuando escuchaba algún comentario “rebozo? Como las indias? Ay no” y yo que soy de naturaleza folclórica y respondona, estaba a punto de contestar “muy india y a mucha honra

Conforme creciste, la otra batalla fueron las nalgadas, yo crecí a base de cachetadas y golpes varios, físicos y emocionales, y la verdad, tenia mucho miedo de que saliera “el monstruo” que tengo dentro.

Como travesuras tuyas recuerdo cuando abriste el frasco de barniz de uñas mientras yo estaba tendiendo ropa y pensé que la cama era un lugar seguro,estaba a tu alcance´, te pintaste los dedos, lo vaciaste en la sábana, me dí un susto ya que primero pensé que te habías cortado con algo y tenias las manos ensangrentadas, pero solo fue el susto, otra vez, que despertaste antes que yo, tomaste mis gafas y las doblaste –increíble para un bebé, pero cierto-, cuando saltaste de la cuna , cuando ya caminando llenaste de talco y loción unos peluches –en mi cama- otra vez que investigaste el talco y llenaste de polvo blanco el dormitorio y el baño, y mil cosas mas.

Pero conforme crecías y yo consideraba que ya “entendías mas” me desesperaba a veces, y entre lo que yo creía correcto, lo que mi corazón me decía, y mi miedo a darte alguna de las palizas que me daban a mi de niña iba dando tumbos.

Alguna vez he perdido los estribos, y gracias a tu padre, a lo que he aprendido investigando y leyendo acá y allá he aprendido a controlarme, a pedirte perdón cuando me equivoco –si no se han disculpado contigo, como vas a aprender a hacerlo tu?-

Conforme creces, me doy cuenta de que cuando un cree que ya se sabe las respuestas, una criatura nos cambia las preguntas, los dos años, los tres, la entrada al cole, los cuatro años, la coquetería de una pequeña que ya no es propiamente un bebé, los argumentos, una nena a la que se la han explicado las cosas, te sorprende con un – “déjame te explico…”- y de ahí te da una serie de argumentos que dejan a los adultos sin palabras, y a estas alturas no puedes retroceder al “por que yo lo digo y ya!”.

Los comentarios de la maestra, con quien también emplea el -“maestra, te voy a explicar por que charlaba con mi amiga Alondra, es que me estaba contando algo importantisisimo”- y que “organizas” a los chicos de la clase a la salida -“Angie, ya te vas, ven a la puerta, Roberto, ve a sentarte”- y me dice conteniendo la risa que es bueno eso, que tienes mucha seguridad en tí misma, aunque en lugar de ayudar a tu maestra a la salida la “desayudas” con tus “organizaciones”.

Pero todas estas cosas me hacen ver que no íbamos tan mal, por supuesto que hubo –y habrá – malos ratos, días malos, la forma como estás creciendo no es ningún “seguro de buen comportamiento”, pero esta forma de criar te deja ser “tu”, me deja ser “yo”, ya que no acepto cosas que se hacen por que todo mundo lo hace así, te conozco, y me conozco mas, he aprendido a manejar mi “lado oscuro” y me parece que los tres, tu, tu padre y yo crecemos juntos cada día.

En cinco diez años me has transformado, hemos pasado como familia crisis y buenos momentos, conforme creces se que muchas cosas serán mas complicadas, pero confió en tener un hilo que nos una, y que resista la adolescencia, la rebeldía, cuestionamientos mas fuertes, ya has comenzado a extender tus alas, hay cosas en las que tu decides, y cosas que ya comienzas a hacer sin mí, hay veces que quiero volver a sentarte en mis rodillas y acunarte y no me dejas por que quieres salir a jugar, y sacas el labial de mi bolso, y te pintas los labios a escondidas, comienzas con las primeras amiguitas, a veces peleas con ellas, y cuando me cuentas, me da temor de cuando alguien te lastime de verdad, y que en ese entonces tendré que confiar en que tu decidirás lo mejor.

Por ahora me decido a no angustiarme por el pasado y a disfrutar día a día como creces y te vas desenvolviendo, y a seguir aprendiendo en este ejercicio de ser madre.

FRIDA:

Paña’ca ñapa’ ti bele guii ora cusishidxilu’ naa,
ñapa’ guirá’ shaibá’ lu ti huadxí ndaaní bata nayá.

Didxazá (idioma de tus antepasados)

Si pudiera tener una estrella por cada vez que me has hecho sonreír,
tendría todo el cielo del atardecer en la palma de mi mano.

(Poema copiado de la página de la familia Toledo)

 

>"Yo también soy madre", por Eva Hache

>En http://smoda.elpais.com/articulos/eva-hache-yo-tambien-soy-madre/408#comments-section

“Evita fulares y collares largos, a no ser que quieras morir axfisiada a lo Isadora Duncan”
Eva Hache / 19 de noviembre de 2011

Y no me refiero a mí, que también, sino a una normal. Normal: «lo que representa a la media». Una señora con un par de hijos (aunque la media española sería uno y medio, cosa que no es del agrado ni del mismísimo Salomón), con un marido que trabaja cerca de 10 horas, con una baja maternal de 16 semanas, con un sueldo normal. La madre normal nos comenta cómo vive las tendencias.

¿Qué es lo más difícil de seguir el dictado de las tendencias?

«Tendencia» me suena a tender. Vamos, que en mi vida he tendido más que ahora, que algunos días son dos lavadoras.

¿El mejor consejo para ir a la última?

A mí lo que me funciona de verdad, cuando mi marido vuelve derrotado, es encasquetarle a los niños. Y ahí es cuando yo voy a la última. A la última tienda que cierra porque lo más probable es que se me haya olvidado comprar algo.

De las tendencias de este otoño, ¿cuáles son las más versátiles para compaginar con éxito trabajo y maternidad?

He visto que se lleva mucho la servidumbre: limpiadores, tatas, cocineros, jardineros… A mí, personalmente, no me haría falta tanto. Con un limpiador, suficiente para mis 65 metros cuadrados. Una sola tata para dos rorros. Cocinero, uno también me pone. Y, como jardín no me cabe en las macetas, jardinero no me mande.

Un elemento que se haya convertido en un buen comodín con estilo…

Escotes que permitan sacarse una teta rauda y veloz, que me río yo de los estríperes, mire: ¡Ja, ja y ja! ¡Lentos!

Cada vez vemos a más celebrities con tacones de 12 centímetros y bebés en los brazos. ¿Usted combina las dos cosas?

Espere un momento, que me mondo. Cuando leo «Victoria Beckham, supermamá, con tacón de más de 12 centímetros, un zapato vertiginoso…», pienso que si a mí me llevaran en una limusina de compras por Manhattan, los 12 centímetros de Louboutin se iban a quedar muy cortos. Yo sería capaz de calzarme unas plataformas de medio metro de las de la drag queen del Carnaval de Las Palmas. Ahora, empujando carrito y con bebé a cuestas, lo único vertiginoso en mi existencia es mi cara cuando llega el extracto de la tarjeta o cuando el mayor corre cerca de un columpio.

¿Algún otro complemento incompatible?

Faldas cortas o estrechas, a no ser que quieras inaugurar tu propia exposición de toto. Fulares y collares largos, a no ser que quieras morir degollada o por asfixia a lo Isadora Duncan.

¿Cómo se organiza con el trabajo?

Dice Sarah Jessica Parker: «Como un barco esquivando icebergs». Yo me veo más «como un barco chocando con icebergs, un picahielo en una mano a ritmo de martillo neumático y una orquesta que no para de tocar, así yo tenga la cabeza como un bombo».

¿Algún look que no le guste en niños?

Principalmente, los de etiqueta «lavado a mano». El que se inventó lo de «el frotar se va a acabar», que se pase por mi casa cuando quiera que le vamos a dar un premio.

Si tuviese que elegir madres con estilo…

Elegiría a una de esas madres suecas que están monísimas con cualquier cosita que se ponen. Esas que han parido sin que les metan prisa ni cortes. Esas que tienen una baja maternal de año y medio, cobrando el 80% de su sueldo y la seguridad de que su puesto de trabajo no se ha ido lejos cuando vuelvan. De las que no pagan transporte público hasta que sus hijos no tengan dos años. De las que no pagan colegio. De las que tienen paciencia para criar a sus hijos con besos y sin gritos.

Y ahora me hace el favor de salir de mi casa, que es ya casi la hora de la cena y el pañal del pequeño debe pesar unos 12 kilos. Gracias.

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>Blogueras por una maternidad consciente

>Por Natalia Martín Cantero / 07 de noviembre de 2011
http://smoda.elpais.com/articulos/blogueras-por-una-maternidad-consciente/346

“Dadme otras madres y os daré otro mundo”, decía San Agustín. Esto es lo que se proponen las 15 autoras, todas ellas blogueras, de Una nueva maternidad, un libro de crianza reflejada no por psicólogos, pediatras o gurús sino “por madres que reflexionamos, estudiamos y trabajamos a la vez que criamos y alimentamos a nuestros hijos con el amor, el respeto y la corresponsabilidad de nuestras parejas”.

“El mundo no se cambia desde fuera. No lo cambian los políticos, ni siquiera los indignados. El mundo se cambia desde los hogares”, dice María del Mar Jiménez, una de las autoras. Ejecutiva en el sector de investigación de mercados antes de dar a luz a su hijo, hace seis años, Jiménez escribe en El Blog Alternativo, un sitio de referencia cuando se habla del nuevo paradigma social del que forma parte la crianza consciente.

“Hoy estrenamos una nueva maternidad que no vemos en la televisión ni en las películas ni en las cuñadas, suegras o hermanas”, dijo recientemente en la presentación del libro.

¿En qué consiste, exactamente, esta nueva maternidad?

El ejercicio de la maternidad debería ser placentero y liberador, en lugar de sacrificado y opresor. Y esto solo se conseguirá cuando la maternidad sea valorada por la sociedad en su conjunto, más preocupada por la producción que por la reproducción y la crianza, a pesar de que ambas funciones son fundamentales para su supervivencia y salud.

Queremos que nos permitan vivir plenamente la maternidad y la crianza como etapas que pueden cambiarlo todo en tu vida si tú quieres. No te conformes con lo que te dan, no anules esa parte de ti si es que quieres desarrollarla. La crianza consciente es un derecho, muy enturbiado porque el poder se rige por valores muy competitivos, tradicionalmente masculinos. Pedimos cosas como la racionalización de los horarios, más teletrabajo… No es una necesidad de las madres, es un beneficio social de las personas”.

¿A quién está dirigido el libro?

Lo entenderá mejor quien haya oído hablar de la crianza con apego. Pero es para que todas las mujeres tengamos más opciones para reflexionar. Hay otra forma de criar y vivir la maternidad con placer y elementos de discernimiento. Elegimos, no hacemos las cosas en modo automático como se ha hecho durante tantos años.

Hacen énfasis en la necesidad de no delegar tanto en figuras externas de autoridad.

¿Tanto daño hacen?

Tendemos a delegarlo todo en esas figuras de autoridad, en médicos o pediatras que muchas veces no están actualizados. El consejo es éste: infórmate, llénate de poder y sigue tu instinto.

¿Cómo valora el comportamiento, en general, de madres con visibilidad, como políticas o famosas?

Tenemos mujeres visibles y madres invisibles. Hace un siglo era impensable ver a mujeres en un Ministerio o altos puestos y ahora, aunque aún no habitual, existe. Hemos conseguido ocupar un espacio público y remunerado y por eso hay que agradecer a nuestras antecesoras ese trabajo y esfuerzo. Pero no nos quedemos ahí, muchas queremos trascender ese concepto de liberación en el que nos hemos “puesto los pantalones” e ir más allá.

Si las ministras madres recientes han elegido voluntariamente priorizar su trabajo y delegar la infancia de sus hijos en otros, enhorabuena porque el sistema actual ya permite eso, antes no. Pero habrá verdadera igualdad cuando alguna ministra -yo no conozco ninguna- se coja un año de excedencia para criar a su bebé y a sí misma y “le guarden su silla”.

Pero no todo el mundo se lo puede permitir.

Quien tiene un por qué encontrará siempre el cómo. El dinero es una excusa. No falta dinero o información, falta conciencia y voluntad, en general. No se trata de trabajar fuera de casa o no hacerlo sino de entender y atender más las necesidades de los niños pequeños y las nuestras propias.

Mi cuñada me recomienda que siga el método Estivill (dejar llorar al niño). ¿Qué le digo?

Sigue tu corazón. Recupera la cultura de las nanas. Los niños no son un tamagotchi. No tienen el botón de apagar.

¿Tengo el enemigo dentro de casa?

El enemigo dentro de casa lo tenemos todas. A los niños no hay que hacerles dormir, sino acompañarles y facilitarles el sueño. Antes sólo teníamos eso, opiniones como la de Estivill, Ferber y similares. Pero ahora los científicos y expertos explican que las necesidades de sueño de los bebés son distintas. Es importante leer otras cosas y ver cuál es la más acertada para las necesidades de tu familia. Es importante, también, saber que en muchas otras sociedades –de hecho, en la mayoría– se duerme con los niños. Por encima de todo ello lo que queremos mostrar es que hay otras maneras de vivir la maternidad. Y sólo podrás elegir libremente si conoces más opciones.

Ligan su sentimiento de identidad a su rol de madres. ¿Pero qué pasa cuando el hijo se hace mayor?

La crianza de un niño dependiente es solo una etapa y por eso, como mujer decido vivir con intensidad mi rol de madre como lo he hecho en otros momentos vitales, y no perdérmerlo ni disfrutar de miguitas. Luego la vida sigue y tú con ella. Puedes usar el trampolín de la maternidad como una etapa de desarrollo personal. Y después, cuando el hijo es más independiente, aprovechar todo ese enriquecimiento personal para ti, para reconvertirte o mejorar.

Nadie osaría decirle a un adolescente o una persona enamorada que se desapegasen de ese momento porque caduca.

¿Por qué los padres tenemos que castrarnos?

La lactancia, por ejemplo, es para muchas mujeres un elemento de poder femenino. No sólo nos hacemos fuertes a través del trabajo. Porque durante unos meses o años de tu vida te dediques más a los niños y a ti misma no vas a perder todos los trenes porque pasan muchos. Lo insensato es realmente no coger los trenes cuando llaman a tu puerta…

¿Qué proporciona la red? ¿Por qué un libro nacido en la red?

En la sociedad actual no tenemos tribu, y a menudo estamos solas. A falta de tribu, la red nos escucha, nos da cobijo y la posibilidad de compartir nuestros problemas o recibir consejos con una mujer de Chile, otra de Burgos o de Santander. La soledad es el enemigo número uno de la mujer moderna.

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>Nota de prensa de la Fundación Raíces

>En Madrid a 03 de junio de 2011

Habiba es una joven madre de una niña de quince meses, a la que sigue amamantando. De origen marroquí y con unas circunstancias socioeconómicas adversas, hace cuatro meses aceptó vivir en una residencia para madres jóvenes de la Comunidad de Madrid, junto con su hija, con la esperanza de que así sería todo más sencillo.

Hace una semana la Comisión de Tutela del Instituto Madrileño del Menor y la Familia(IMMF) decidió separar a la niña de la madre con argumentos como: “carece de red de apoyo socio-familiar y de recursos económicos” o “no cumple con los objetivos que se le han establecido en la intervención: ayuda psicoterapéutica y programa de habilidades maternales”, que implicaba someterse a las normas de ese centro que son contrarios a la lactancia materna a demanda y prolongada por considerarla “caótica” y perjudicial para los niños y niñas y que le obligaba a tomar una medicación para que se le fuera retirando la leche. Medicación que acabó tomando bajo amenaza de expulsión del centro si no lo hacía.

A Habiba no se le permitió despedirse de su hija ni se le dijo a donde iría la niña. Habiba, llegó a nosotros al borde de la mastitis, y con el corazón partido de dolor sin apenas dormir ni comer, angustiada por no poder estar junto a su hija. Esta madre ha sido valorada por dos profesionales de psicóloga y psiquiatría, que no han observado ningún indicio de enfermedad mental o alteración de la conducta ni consumo de drogas ni nada que suponga un riesgo para la integridad física ni emocional de su bebé ni que justificara ser víctima de semejante agresión por parte del Instituto Madrileño del Menor y la Familia.

A Habiba se le echó del centro a la calle en el mismo momento en el que se llevaron a su hija, diciéndole que ella ya no tenía plaza en ese lugar pues es un recurso para madres e hijos y ella ya no tiene hija.

Fundación Raíces, ante la gravedad de la situación, ha decidido como primera medida amparar a esta madre dotándole de alojamiento y manutención, así como de apoyo jurídico.

Estamos profundamente consternados por su dolor y al imaginar en qué circunstancias estará la niña de 15 meses, separada de su madre, sometida a un destete abrupto, sin que probablemente nadie le haya explicado nada.

Actualmente la niña se encuentra en un centro de la CAM desde el que se nos ha informado que no se permite que los niños sean amamantados por sus madres, en las visitas que se les conceden, por considerarlo perjudicial y contradictorio con la institucionalización de los niños. Nos han asegurado que a Habiba de ninguna manera le dejarán dar el pecho a su hija el día de la visita.

Según el informe médico de la Dra. Ibone Olza especializada en psiquiatría infantil y que ha explorado a Habiba en el Hospital Universitario Puerta de Hierro, Habiba respecto al vínculo con su hija “Impresiona de ser una madre sensible, amorosa y vinculada de forma saludable a su hija”, respecto al bebé “es inevitable que la separación actual esté siendo altamente estresante para la lactante y es previsible la aparición de síntomas de distrés psíquico importantes si no se reinstaura vínculo y contacto inmediato con su madre”.

Consideramos el caso de Habiba y su hija como una gravísima violación de los Derechos Humanos y de los Derechos del Niño. El daño ya está hecho, pero si madre e hija se reúnen inmediatamente podrá ser reparado y la lactancia continuada. De no ser así las secuelas pueden ser irreparables.

Desgraciadamente este no es un caso aislado, estamos obligados a hacer un balance sobre el sistema de protección de menores en nuestro país, a reflexionar sobre los controles de las decisiones administrativas que, sin control judicial previo, intervienen en la vida de las personas con decisiones tan importantes como retirar a niños y niñas de sus familias. ¿Qué límites tienen los que adoptan decisiones como ésta? ¿Con qué criterios? ¿Con qué formación?. Al final, los centros de protección están llenos del mismo “perfil de menor” que casualmente coincide con niños y niñas, hijos de familias con dificultades económicas y falta de redes de apoyo. Sólo a ellos se les imponen criterios y programas que no se aplican al resto de la sociedad. El no sometimiento a ellos es lo que en ocasiones conlleva consecuencias tan graves cómo esta.

La madre ha presentado una medida cautelar en los Juzgados de Familia de Madrid, habiendo recaído la misma en el nº 85, instando la urgente reunificación familiar.

Desde Fundación Raíces hemos puesto en conocimiento de la oficina del Defensor del Pueblo estos hechos, habiéndose sumado a esta queja más de 2000 personas, entre las que se encuentran multitud de profesionales de la salud y de la educación, así como varios catedráticos y profesores universitarios, a fin de que se devuelva a la niña a su madre. Así mismo lo hemos puesto en conocimiento del Fiscal Provincial de Madrid Don. Eduardo Esteban.

En la esperanza de que al final no se acabe criminalizando a esta madre para así encubrir lo que consideramos es un abuso institucional, exigimos que madre e hija sean reunidas de inmediato.

Fundación Raíces

Para más información pueden contactar con:
Nacho de la Mata:(Abogado) jidelamata@icam.es
Lourdes Reyzábal:(Presidenta de Fundación Raíces) fundacionraices@telefonica.net

>Todos con Habiba y su bebé

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El viernes pasado tuvimos conocimiento de un nuevo caso de injusticia social.
Una joven madre llamada Habiba, pobre en recursos económicos para criar a una hija según el modelo consumista, pero plena de leche y de amor con la que alimentarla nutricional y emocionalmente, fue separada de su bebé de 15 meses.
¿Las razones? El IMMS considera que dar el pecho a demanda es “caótico y perjudicial para el niño y la niña”. Se le invitó a la madre a cortarse la leche y terminar con el amamantamiento. Como no quiso (haciendo valer su derecho y el de su hija, como haría cualquiera) los servicios sociales de la comunidad de Madrid le han retirado la custodia de la pequeña. Desde el lunes pasado 30 de mayo madre e hija están separadas. Además la madre le negaron el asilo en el piso en el que residía para madres jóvenes sin recursos porque “ya no tenía hija”.
Tenéis aquí la carta que recibimos el viernes de la mano de Ibone Olza, Psiquiatra Infanto Juvenil.
Desde Facebook llevamos todo el fin de semana compartiendo información y apoyando a esta madre y su hija. Podéis acceder al grupo aquí. Ya somos en estos momentos 2.351 seguidores.
Anoche la Fundación raíces que acogió a Habiba y se han hecho cargo de su defensa a nivel legal emitió este comunicado para que conociéramos cómo están las cosas.
Numerosos blogs se han hecho eco de esta noticia y están colaborando en su difusión. Podéis poneros al día aquí. Está actualizado hace 40 minutos, pero el listado sigue creciendo cada hora.
Desde aquí queremos poner nuestro granito de arena.
Seguiremos informando. Somos muchos los que deseamos que Habiba su bebé estén juntas por fin esta noche.
Mónica Alvarez y Santi Ratero
Psicólogos, Terapeutas de Pareja y Familia