“Las diosas que hay en mi” Nuevo curso en la comunidad de El hada

 

Nuevo curso on line de larga duración en la Comunidad de El hada de los girasoles “Las diosas que hay en mí”

Entérate de todos los detalles esta semana en el boletín. Suscríbete gratis en el casillero de arriba a la derecha, en la página principal de esta web.

Saludos:  Mónica Álvarez

 

Mi nuevo proyecto literario

El ombligo de Atenea

 

Pronto os contaré más cosas sobre él. De momento os comparto el título y la portada:

El ombligo de Atenea: Arquetipos, roles femeninos y mujeres del siglo XXI.

Rebeca López Noval (www.kisikosas.com) ha puesto imagen a este proyecto tan especial que está escrito pensando en todas vosotras/nosotras. Ha realizado la foto y creado la portada. Estoy supercontenta con el resultado, las dos estamos deseando hacerlo pública, no nos aguantamos más las ganas de compartirlo, así que, aquí la tenéis.

Espero que os guste.

¡¡Besos!!

Mónica

Educarpetas y Azucena Caballero

Hoy comienzo el primer artículo de los que en este mes os voy a hablar de las personas que han contribuído a mi crecimiento como mujer emprendedora en la red.

Y como habéis visto en el título, está dedicado a Azucena Caballero. Si te has planteado en algún momento emprender y no sabes por dónde empezar, ni qué necesitas, ni cómo seguir… Azucena Caballero es la persona que estás buscando.

Si tienes claro en qué terreno quieres emprender, conoces las herramientas, pero te falta motivación, empuje, fuerza, tiempo… Azucena Caballero es la persona que necesitas.

Azucena es madre, mujer empresaria, coach, educa a sus hijos en casa y ayuda y asesora a familias que también practican homeschooling. Y seguro que me dejo algo, porque si hay una persona multifacética en este mundo, es esta gran mujer.

Como os contaba en el post anterior, monté el curso Coaching para el Éxito Personal y Financiero en el mes de noviembre del año pasado. Probé en mí misma la capacidad que tienen los diferentes ejercicios propuestos para cambiar una mentalidad de escasez en una de abundancia, y como os decía, este curso marcó un antes y un después en mi vida. Porque puedes tener una mentalidad de abundancia, pero si no tienes las herramientas necesarias para atraer a ti la riqueza de una forma física, no lo vas a poder hacer. Y yo tenía mucho convencimiento, pero era una analfabeta empresarial.

Dio la casualidad de que por aquel entonces ofertaron en la comunidad Educarpetas el curso “Organiza tu casa en 30 días” y para mí fue el gancho perfecto. Ya os digo que no tenía claro si iba a emprender o no (de hecho no era algo que me hubiese planteado) pero sí sabía que necesitaba algo que me ayudara a sacar mi casa adelante, porque las tareas del hogar nunca fueron mi fuerte, y con dos niñas en casa, estábamos a punto de sumergirnos en el caos más absoluto. Os recuerdo que Azucena publicó esta primavera un libro con las enseñanzas de este curso que lleva ya más de dos meses seguidos siendo superventas en una librería on line de la categoría de Amazon.

Así que me apunté a la comunidad Educarpetas y comencé a seguir el curso Organiza tu hogar. Y vaya si me cundió. El primer mes, mi cocina parecía otra, el resto de las habitaciones iban camino de lograr un aspecto “adecuado” y yo estaba emocionada porque por primera vez en mi vida limpiaba con ganas y alegría. Estaba tranquila si no llegaba a todo, porque tenía un plan y sabía que si no era en el momento presente, más adelante se iría haciendo todo.

De la mano de Azucena conocí a otra gran mujer que sería otra de las personas decisivas en esta etapa de mi vida, pero de ella hablaré en el próximo artículo. De mano de esta otra mujer comencé a hacer mis primeros cursos sobre emprendimiento y en febrero profesionalicé los dos blogs (Duelo Gestacional y Perinatal y El hada de los girasoles) y comencé a poner las bases de un trabajo organizado y sistemático.

En medio de todo esto, con las ideas muy claras de lo que quería que fuera mi emprendimiento, me quedé embarazada. Los primeros meses fueron dificilillos, porque mi cabeza estaba ocupada en un 85% por cierto estado de lucidez deslucida que no me dejaba pensar en varias cosas a la vez. Pero bueno, lo superamos también. Lo bueno de esto (un embarazo que no habíamos buscado aunque sí fuera deseado) es que en vez de retrasar mis planes los aceleró porque en mi idea original de abrirl una comunidad para junio y otra para septiembre, caí en la realidad de que en octubre tenía que estar todo en marcha para poder estar tranquila y recibir a mi bebé. Así que modifiqué mis planes y puse nuevas fechas claves en mi vida.

Y la “culpable” de que esto se pudiera cumplir fue Azucena. Yo no sabía por dónde comenzar, la verdad, pero ella me fue poniendo una serie de pasos a realizar, fechas que cumplir y trabajos que llevar a cabo y fue tan sencillo como dar un paseo. Contraté el servicio VIP Atenea de su comunidad,

A ver, no nos equivoquemos, emprender es complicado, duro, a veces muy difícil… La comunidad de Duelo se abrió a mediados de abril y la comunidad de El Hada a mediados de mayo. Han sido dos meses terribles de sacar tiempo de donde no lo hay, de aprender programas que implementar en las dos comunidades, de aprender a publicitar un producto, de crear productos que vender, de venderlos en condiciones… La verdad es que ahora miro atrás y me doy cuenta de el estrés en el que estaba sumergida, agobiada por cumplir mínimamente los plazos, pero lúcida para poder distinguir lo que era realmente prioritario de lo que no lo era…

En medio, a primeros de julio se celebró el I Congreso de Maternidad Multitarea. Azucena junto con Mireia Long y un pequeño equipo (del que tuve el honor de formar parte) fueron las artífices de todo. Nos desplazamos desde el País Vasco hasta Gandía toda la familia, porque fuimos invitados como ponentes en el evento. Fue duro el viaje, tantas horas para un fin de semana, el estrés de preparar la ponencia, el calor al que no estamos acostumbrados por aquí… Pero mereció la pena, porque Azucena es una visionaria que reunió a profesionales de muy diferentes temáticas que nos reunimos, compartimos, aprendimos unos de otros… Lo que esta mujer organiza, hay que ir como sea, porque merece la pena del todo.

En junio se estrenó una membresía VIP Plus para quienes todavía quieren avanzar más en su emprendimiento. Y en septiembre nos reuniremos un grupito en Atapuerca para hacer coaching en vivo, aprender mucho, avanzar y relajarnos también junto con nuestras familias.

Yo hoy en día no sé lo que haría sin esta mujer. Las reuniones semanales vía webinar son fundamentales para aprender, para coger fuerzas, para que otra personas desde fuera me señale los puntos débiles que tengo que solucionar y los fuertes que tengo que potenciar. Aspectos prácticos de la web, aspectos técnicos del emprendimiento… siempre está ahí, animando, empujando, dando nuevas ideas…

En mayo publicó otro libro basado en otro de los cursos que dio en la comunidad: Herramientas para emprender con éxito on line, otro best seller en Amazon, imprescindible como guía de emprendimiento.

Y seguro que me olvido de muchas cosas.

También os podría hablar de otro proyecto de Azucena (aunque no tenga que ver directamente con el emprendimiento) como es el de Schoolcarpetas para asesorar a familias que practican homeschooling en su travesía personal. Es un proyecto muy muy interesante (como todos los que emprende Azu) que estoy segura de que va a prestar un gran servicio a muchas familias que educan a sus hijos en casa.

A mí personalmente, lo que me aporta Azucena es una guía inestimable, una compañera de viaje que va por delante mío que me sirve de modelo a seguir y de sherpa en este difícil mundo del emprendimiento on line.

Si te lo estás pensando, yo la recomiendo 100%. Sólo tengo buenas palabras para esta mujer que está consiguiendo que muchas mamás podamos establecer una conciliación real entre nuestros anhelos, derechos y deberes.

Esta semana alguien me regaló una frase que quiero compartir con todos, porque va al pelo sobre lo que estamos tratando. Es de Robert Kiyosaki, autor del libro Padre rico, padre pobre y otros bestsellers sobre educación financiera y emprendimiento. Con ella me despido hasta el próximo día. ¡¡Saludos!! Mónica Alvarez

“Si deseas ir a algún lado, lo mejor es encontrar a alguien que ya estuvo ahí”  Robert Kiyosaki.

 

¡Feliz día de la Madre!

Todas las mamás se merecen ser tratadas con respeto y cariño, el día de la Madre y todos los días del año. Y sobre todo, en el momento del nacimiento de su hijo y de ella misma como madre.

En España se está televisando estas semanas un programa llamado Baby Boom, un documental basado en hechos reales en los que se han grabado imágenes de partos reales en un prestigioso hospital de Madrid que se vanagloria de ser un referente en cuanto a maternidad. En este hospital se incumplen sistemáticamente casi todas las recomendaciones de la OMS en cuanto al parto y las propuestas de la Estrategia al Parto Normal, documento elaborado durante meses por muchos profesionales que han querido ofrecer una guía de lo que es mejor, basado en la evidencia científica. También se incumplen las reglas más básicas de educación, compasión, humanidad hacia las personas en estado de vulnerabilidad extrema como son las madres en su parto.

Anoche, en el programa una ginecóloga le dijo a una mamá de 19 años tras sacarle a su hija con forceps: “Tú no eres consciente de que tu hija podría haber muerto. Hemos tenido que venir a sacártela porque tú no estabas colaborando”. Esta madre parió otro bebé el año anterior que murió a los cuatro días de nacer, que sólo conoció los brazos de su madre una vez muerto. Me parece que es el colmo de la falta de empatía y de corazón por parte de una persona hacia otra. Porque si esta mujer hubiera sido lo profesional que debería ser no habría soltado semejante perla por la boca. Parece ser que su imagen (la de la ginecóloga) salía pixelada, ¿será que habrá recibido alguna denuncia y no ha querido que se vea su cara?

Creía que se me habían acabado las palabras, pero parece que poco a poco me van saliendo solas.

Lo que yo no voy a alcanzar a decir, van a expresarlo las siguientes imágenes que espero, lleguen muy lejos. Por cortesía de Jesusa Ricoy Olariaga.

 

 

 

 

¿Sexo? Sí. Pero tampoco demasiado…

hada de los girasolesEste fin de semana leía en una revista de tirada nacional el típico consultorio psicológico. Me sorprende cómo muchos profesionales todavía se basan en teorías pseudo psicoanalistas para dar respuesta a las dudas que personas preocupadas consultan.

Una mujer expone que tiene mucho deseo sexual, que le “apetece hacerlo seguido, una y otra vez”.

La respuesta de la psicóloga (con foto en lo alto de la página, nombre y nº de colegiado) es, resumiendo, que tendrá alguna carencia emocional que le lleva a suplirla a través del sexo.

Y yo me pregunto, ¿podría ser que esta mujer tenga algún tipo de carencia o exceso hormonal o de algún otro tipo que le produzca este “exceso de deseo sexual”? ¿Por qué todo hay que atribuirlo a supuestas carencias emocionales?

Y otra pregunta que me hago es: ¿Cuánto deseo sexual se considera “demasiado”?

El sexo es un tabú en nuestra sociedad. Es algo habitual, algo natural, algo que va con la naturaleza animal, intrínseco a la anatomía y al propio ser de la persona. La sexualidad es algo tan fundamental en el mundo animal (no sólo en la especia humana) que es lo que asegura nuestra perpetuación en la tierra.

Sin embargo nuestra sociedad ha tejido en torno a la sexualidad todo un entramado de miles de significados, una selva en cuya maraña es difícil que la luz llegue a todos los rincones.

Un hombre con mucho deseo sexual es un play boy, un sex simbol (bueno, si es joven y guapo, si es viejo y/o feo, es un “salido” o un “viejo verde”). Una mujer con mucho deseo sexual es una “fresca”, una “salida”, una “zorra”, una “ninfómana”. Ser “cojonudo” es bueno, pero ser “un coñazo” es malo…

¿Cuánto deseo se considera normal en una mujer? Si lo medimos en función de las veces que una mujer hace el amor en un lapso de tiempo, recuerdo hace meses en una conversación pública en un foro, se comentaba que con la crianza, la lactancia, la libido quedaba reducida a mínimos inconfesables… Una mamá comentó que ella no había sentido ninguna diferencia de antes de ser madre a después, que ahora, igual que antes, “lo hacía lo normal, tres veces al día”. Para otras mujeres, “lo normal” será una vez al día, una vez a la semana, al mes, cada dos meses… ¿Qué es para ti “lo normal”? ¿Te gustaría, si tuvieras la ocasión, la respuesta de tu pareja, la posibilidad y las ganas que para ti lo normal fuera hacer el amor tres veces al día?

Hacer el amor es un estupendo tonificante del cuerpo, uno de los deportes más completos que además asegura una relajación posterior de una calidad inmejorable. ¿Por qué no se practica más?

Las mujeres en el puerperio, mientras lactan realmente ven disminuido su deseo sexual (aunque no todas).

En mis clases de “Psicología de la sexualidad humana” en la facultad nos dijeron que el momento de mayor potencia sexual del hombre es hacia los 18 años y de ahí se va reduciendo el resto de su vida. Para las mujeres, ese momento de florecimiento sexual se da entre los 30 y los 33 y a partir de ahí va también reduciéndose. Según esto, lo lógico sería que las mujeres en la treintena se emparejaran con “yogurines” de 20, para que la potencia sexual estuviera igualada (sólo para tema sexual) pero esto también está mal visto en nuestra sociedad. Sin embargo no se ve tan mal que hombres mayores se emparejen con jovencitas (cosa que desde la teoría del impulso sexual no tendría mucho sentido, pero como en el tema sexual “la apariencia” también es importante, y el dinero que se aporte, pues todo vale).

Muchas mujeres, pasada la menopausia, con una etapa de crianza ya superada, muchas mujeres recuperan su deseo. No sabemos qué edad tenía la mujer de la consulta, tal vez estaba en este rango de edad. La mujer, lejos ya del miedo a una concepción no deseada y en una etapa de su vida marcada por el crecimiento interior y la creatividad, experimenta un florecimiento de su deseo sexual, que no siempre va en sintonía del deseo sexual de su compañero. El hombre en la cincuentena en cambio, puede encontrarse “de capa caída” y que, como suelen comentar las mujeres cuando sueltan un poco la lengua, “ya no está para estos trotes”. En otros casos, el hombre, compensa una potencia sexual alejada de la que tenía a los veinte, con la experiencia adquirida durante toda una vida y la vida íntima en pareja encuentra su equilibrio de nuevo.

Yo le preguntaría a la mujer de la consulta cómo se hace para ella problema este exceso de deseo sexual. ¿Tal vez no tiene pareja estable con la que dar rienda suelta a sus instintos y le cuesta además encontrar parejas esporádicas? ¿Tal vez el deseo se mantiene a lo largo de todo el día y trabaja ocho horas en una oficina sin posibilidad de poder escaparse al baño un rato? ¿Tal vez su marido se siente demasiado requerido y su ego se ve dañado al no poder estar a la altura de lo que su mujer demanda?

Yo le hablaría del autoerotismo, de las múltiples posibilidades y juguetes eróticos que existen en la actualidad para utilizar en pareja… o sola.

Hace unos meses salió una sentencia en USA un tanto peculiar. Una mujer había sido despedida de su puesto de trabajo porque se ausentaba mucho al baño. Esta mujer pudo probar médicamente que tenía un deseo sexual desmedido (como si fuera una “enfermedad”) y necesitaba aliviarse varias veces al día. En el juicio el tribunal falló a su favor, recuperó su trabajo y le dieron el permiso para poder ausentarse al baño varias veces al día para realizar allí lo que considerara pertinente para aliviar su necesidad.

En los años 70 del siglo pasado la pareja formada por William Masters y Virginia Johnson (ginecólogo y trabajadora social, respectivamente) realizaron un exhaustivo estudio entrevistando a cientos de parejas sobre diferentes ítems de la conducta sexual humana. Sus conclusiones son famosas y un referente en el estudio de la sexualidad de nuestra especie. Ellos diferenciaron cuatro fases dentro de la respuesta sexual: excitación, meseta, orgasmo y resolución. La respuesta sexual son una serie de cambios físicos y hormonales que comienzan con la fase de excitación. A esta fase le sigue la de meseta, en la que los cambios se siguen sucediendo a un ritmo algo más lento hasta que comienza a elevarse de forma perceptible para dar paso a la siguiente etapa: la del orgasmo. Ésta sería el culmen de la respuesta y del placer tanto en el hombre como en la mujer. Después vendría la cuarta fase, resolución, en la que el organismo volvería a sus constantes normales tanto física como hormonalmente. Para los hombres, además, habría una quinta fase (aunque Masters y Johnson no la consideran como tal, propiamente dicho) que sería el periodo refractario que ocurre siempre que haya habido orgasmo y eyaculación a la vez. Ésta fase, que, quiero remarcar, no existe en las mujeres, es un tiempo durante el cual el hombre no puede volver a tener y mantener una erección.

¿Qué significa esto? Pues significa que una mujer, física y hormonalmente está preparada para tener, si quiere, relaciones sexuales seguidas una y otra vez, en tanto que el hombre no. El hombre necesita un periodo de descanso para poder de nuevo tener y mantener una erección que le permita tener otra penetración exitosa.

La medicina occidental se ha basado siempre en el modelo masculino del cuerpo. Para nuestra sociedad “lo normal” es lo que le ocurre al hombre y lo que le ocurre a la mujer, es “extraño, raro, patológico…”. No hace tanto la mujer era considerada impura por menstruar, y a juzgar por los mensajes subliminales que lanzan actualmente algunos anuncios de compresas, sigue siéndolo.

En el siglo pasado Freud consideró histéricas a todas las mujeres porque consideraba que el orgasmo femenino debía ser vaginal y los orgasmos clitoridianos eran patológicos. Por tanto, todas las mujeres presentaban esta patología. Esto es algo que parece algo trasnochado y desfasado para nuestro tiempo (hoy en día ya todo el mundo admite que una mujer pueda tener orgasmos clitoridianos y orgasmos vaginales… ¿o no?) pero sin embargo, una mujer consulta en una revista que tiene un deseo muy alto y que le apetece hacer el amor muchas veces seguidas, y la psicóloga (otra mujer, parafraseando a aquel gran filósofo, “la mujer es una loba para la mujer”) le dice que es patológico y que posiblemente tiene algún bloqueo o trauma no resuelto que le provoca ese exceso de deseo.

¿Será envidia?

 Mónica Alvarez